tn

LOS ARBOLES “ GIGANTES “ DEL VALLE DEL AMBROZ

 

Ya  lo dice Matías Simón , la voz de la montaña, el  Cantautor del Ambroz  “ Este Valle  atesora unos testigos botánicos, una tierra, un silencio y una magia, únicos en la península Ibérica

. Durante doce largos años, su hermano,  Diosdado Simón Villares, biólogo, el “ sabio “ de los árboles, brazo importante de Adenex y uno de los grandes pesos pesados de la arboricultura nacional y europea, ha “ pateado “ todos los rincones de la geografía Extremeña para deleitarnos con los “ Arboles Notables de Extremadura “, libro grande, lleno de matices y colores, desgranando unos conocimientos botánicos , descriptivos e históricos de cada árbol, que invaden de emociones a todo lector y amante, que se precie, de esta tierra parda nuestra Extremeña . Allí, en el Valle del Ambroz, Segureño adolescente, él se recrea y , quizás también, se hace árbol, amando, Diosdado nos cuenta:

 

            “ La exposición al Norte de la ladera de esta cadena montañosa permite su vocación forestal. Toda la umbría pertenece al piso de vegetación del roble melojo (  Quercus pirenaica). Tan sólo en las cumbres, donde nace la garganta, se da paso al piorno serrano ( Cytisus purgans ) y allí donde abundan los manantiales, a los pastos de alta montaña formados por cerbunales. Aquí, en el Arroyo del Temblar ( Segura de Toro ), en la parte media de la sierra, con la humedad ambiental y edáfica muy alta, donde los suelos son ácidos y profundos, en algunas zonas casi hidroturbosos, se elevan los gigantes de la sierra: Hondonero, Del Arroyo, El Bronco, El Menuero, Postuero, El Retorcío, castaños impresionantes (Castanea sativa ), ejemplares que han sobrevivido al ataque de “ la tinta “, con una media de edad en torno a los 500 años.

Arbol que en su madurez debió ser majestuoso,  el Cataño Corbiche ( Casas del Monte ), con edad superior a los 500 años, constituye un típico árbol monumental en avanzado estado de regresión. Aún hoy, el grosor del tronco ( 12,98 m. ) no ha sido superado por ningún otro ejemplar. Como anécdota, podemos decir que los viejos del lugar escucharon a sus mayores que el pueblo de Casas del Monte se refugió bajo su copa  cuando los franceses prendieron fuego al caserío.

El Tejo ( Taxus baccata ) del Casino de Hervás, se distingue por ser el Tejo urbano más importante de Extremadura. Con toda seguridad existen ejemplares silvestres de mayor edad, pero difícilmente con porte tan majestuoso y en plena etapa de expansión. La sierra de Hervás tiene su máxima cota en el pico Pinajarro ( 2.110 m. ) donde se alcanzan índices de pluviosidad que sobrepasan los 1.100 mm., uno de los más altos de la península. Gran parte del melojar original ha sido transformado en un espléndido castañar que, ya en la Edad Media, citan los crónicas como donación que hizo el Rey Alfonso X  El Sabio a su esposa Doña Violante, del Castañar Gallegos, cazadero en las fragosas sierras de Hervás, uno de los bosques de castaños mejor conservados de la península Ibérica. Saliendo de la población por la carretera que sube el Puerto de Honduras, a la altura de la Ermita del Cristo de la Salud, junto a una fuente de aguas cristalina se encuentra un Haya ( Fagus silvática ), posiblemente el único de gran porte cultivado en Extremadura.

 

 

 

Aldeanueva del Camino era famosa, entre otras cosas, por la alineación de viejos olmos en los márgenes de la carretera N-630 a su paso por la población. La grafiosis acabó con ellos. Sólo sobreviven cuatro ejemplares  de  Ulmus minor ( 250 años ) aislados en la plaza de las escuelas, utilizada antiguamente como pista de baile. En un lateral, una fuente con pilar hace las veces de abrevadero para el ganado trashumante; el cordel de merinas cruza por el centro de la población.

A un kilómetro del cruce que se dirige a Abadía, a la izquierda de la carretera, se divisa la copa de otro árbol notable :el Alconoque( Quercus suber ) de Ramón Flores. Por su edad, más de 500 años,  nos muestra el proceso de la vejez de un árbol : “cuando un individuo llega a la senescencia, la copa se recoge y se aclara, permitiendo mayor luminosidad. El proceso es inverso: las zarzas avanzan y entre ellas destacará algún rebrote que sustituirá al alcornoque cuando este muera. “

El Almez de Gargantilla, el Fresno de Castillejos ( Granja de Granadilla ), los Tejos en la Umbría del Rey, en los Apliquillos, en la Garganta Grande y en la Ancha , los Abedules.... etc. “                                                                                            Todos los árboles notables del Valle del Ambroz constituyen un auténtico deleite para nuestros ojos, porque si gigantes son ellos, también gigantes son sus habitantes por haber sido capaz  de conservar estos árboles  y parajes centenarios.